Del Monstruo Del Lago Ness

Aunque no hallaron a Nessie, sí hallaron invertebrados hasta entonces desconocidos, como vermes, babosas y anguilas que vivían en las oscuras y frías profundidades de las aguas escocesas. El sonar se transformó en una parte importante de la búsqueda en la década de 1980 con la Operación Deepscan, utilizando ecosondas Lowrance para crear una “cortina de sonar” alrededor del lago. La mayor parte de las ocasiones consiguieron falsos positivos, interferencias y la posible foca. A lo largo de los años, la búsqueda obsesiva de una criatura acuática de cuello largo y aspecto de dinosaurio solo ha dado rincón a fotografías trucadas, agua turbia y complementos de películas. Pero en el otoño de 2019, el misterio obtuvo una exclusiva actualización en el momento en que un estudio largamente esperado que usa el ADN ambiental arrojó algunas conclusiones sorprendentes sobre lo que verdaderamente puede estar en el lago.

“Creo que hay bastante comida en el lago Ness para una pequeña población de anguilas razonablemente grandes”, afirma Gemmell. “Por el momento no busco a Nessie. Eso terminó hace 20 años y es bastante antiguo”, dice Shine. “Pero seguimos resolviendo el secreto de lo que la gente ve. Y ahora lo sabemos, en su mayor parte”. Más de 2 décadas después, el registro de Campbell tiene 1.136 avistamientos en su base de datos.

Pertrechados con equipamiento de todos los colores como solo los yankis saben llevar a cabo, se dedicaron a examinar el loch escrupulosamente con un radar, ingresando en la oscuridad de sus aguas con una cámara subacuática armada con luz de alta potencia. Los años 70 del siglo XX fueron moviditos en el campo de la criptozoología y el Monstruo del Lago Ness no podía ser menos. Y es que en 1972 se dió casi por probada la presencia de Nessie a causa de una foto subacuática. Con asistencia de su hijo y de su yerno, Wetherell fabricó una criatura con arcilla y la pegó a un submarino de jueguete. Por último, le pidió a un cirujano amigo suyo que publicara las fotografías y de esta manera, el Monstruo del Lago Ness recibió el impulso final que necesitaba para convertirse en un mito popular. La verdad es que en 1868 un periódico local, el Inverness Courier, charla en un producto del avistamiento de un extraño pez de gran tamaño y confusa morfología en las aguas de Loch Ness.

Viejos Orígenes Del Monstruo Del Lago Ness

Y sucede que la imaginación y el espíritu humano se nutre mucho mejor de los mitos y las leyendas que de la verdad. Consiguieron múltiples fotografías de lo que aseguraron era una criatura afín a un plesiosaurio (entonces les cuento mucho más sobre esto) y una específicamente, que fue la que alzaron como prueba irrefutable de la presencia de Nessie, que parecía mostrar una aleta romboidal. En 1994 se descubrió que Marmaduke Wetherell había falsificado la fotografía cuando era empleado del Daily E-e correo electrónico.

No obstante, resultó ser un modelo de nueve metros del Monstruo hecho para la película «La vida privada de Sherlock Holmes» en 1969. Parece ser se hundió en el loch a lo largo del rodaje tras insistir Billy Wilder, el director, en que le quitaran ámbas jorobas, más allá de que los profesionales avisaron de que eso afectaría a su flotabilidad. Desde la década de 1930 no había habido ningún año en el que no se produjera algún supuesto avistamiento de Nessie hasta el fatídico 2013. Ese año, el Club de Fanes del Monstruo del Lago Ness (sí, existe y esta es su web) declaró con enorme desolación que no se había conocido nada de la criatura en dieciocho meses. Los desenlaces, publicados en septiembre de 2019, mostraron que hay unas 3.000 especies presentes en el lago Ness, muchas de las cuales viven a nivel microscópico. Pero los resultados asimismo incluyeron animales grandes como 11 especies de peces, 20 mamíferos y tres anfibios.

Libro Electrónico Fantasmas, Mitos Y Leyendas

«Tomé la misma foto justo en frente del televisor cuando estaba viendo el software. El ADN se descompone en el agua en precisamente una semana, con lo que el estudio solo daba una ventana de siete días de cada exhibe. Lo que también descubrieron que había en el lago era una abundancia de anguilas, en tanto que su ADN aparecía en prácticamente todas las muestras de agua recogidas por el equipo. Gemmell afirma que es elogiable, si bien no posible, que logre haber anguilas de tamaño inusualmente grande en el lago Ness.

La búsqueda científica del mítico monstruo ha revelado algunos datos sorprendentes sobre su hogar en las Highlands escocesas. Es imposible denegar que Escocia tiene muchas historias que contar. Acérquese un tanto mucho más y descubra en nuestro libro electrónico, Espectros, mitos y leyendas, sitios místicos, historias alarmantes y los individuos más curiosos de estas tierras.

El Sónar De Un Barco Detecta A 170 Metros De Hondura La Señal De Lo Que Podría Ser Un Animal De Unos 10 Metros De Longitud

Cientos de miles de personas se desplazan cada año hasta el lago Ness con la esperanza de poder ver a la mítica criatura. Y recordad que podéis proseguir el blog asimismo en Facebook, Instagram y Youtube para mucho más fotografías, vídeos, rutas e historias. Si disfrutas la narración de Escocia, ahora habrás comprobado que hay poquísimas publicaciones que charlen de ella en nuestro idioma.

El Lago Ness Bajo El Microscopio

Pero otros avistamientos hablan de criaturas distintas, más similares a elefantes (ciertos se encontraban por la zona en los años 30 debido a un circo que visitaba la región de Inverness) camellos o un enorme esturión que fue encontrado cerca del lago. Nuevamente, la lógica hace difícil opinar que un animal del que jamás han aparecido los huesos y que no tiene aptitud para alimentarse en una zona tan pequeña pueda realmente subsistir durante tantos años. De cualquier manera, la primera descripción moderna como tal la disponemos en 1886, en concreto en un artículo anunciado en el \’Inverness Courier\’, refiriéndose a los rumores acerca de la presencia de un “pez enorme u otra criatura” en la hondura de las aguas. Muchos estiman que se trataría de una estratagema para beneficiar el turismo, mezclada con el folclore local y con historias precedentes sobre unos míticos caballos acuáticos llamados kelpies, los cuales, según la leyenda, habitarían en las profundidades del lago. Quizá ellos fueron los primeros de los que se hablaba, pero fueron más tarde apartados por la fama de Nessie, que es anatómicamente diferente.

No obstante, Nessie pasó casi inadvertida hasta 1933 una vez que se construyera una carretera en todo el lago, lo que lo hacía estar bastante menos apartado. En cuestión de meses, múltiples personas se presentaron aduciendo haber visto una bestia enorme al asecho cerca del agua. En lo que va de año, se han registrado ocho probables avistamientos de “Nessie”. La mucho más atractiva fue la de una de norteamérica, que afirmó que ha podido ver a la criatura a lo largo de 10 minutos por medio de una cámara web. Su afición le transporta a pasar horas enfrente del computador, conectada a una cámara web instalada en la Bahía de Urquhart.

Pero los fenómenos incomprensibles relacionados con el lago Ness son anteriores a aquel fatídico viaje de 1933. En verdad, los humanos han visto algo acechando en sus profundidades a lo largo de milenios. El monstruo de lago Ness sigue siendo entre los grandes secretos de todos los tiempos. Pese a los varios años de indagaciones y de la presencia de varios testimonios de testigos, la existencia del famoso monstruo sigue siendo una incógnita. Las apariciones del Monstruo del Lago Ness comenzaron «de verdad» en los años 30 del pasado siglo. La primera novedad es de 1930, del periódico Northern Chronicle, que notificó del inquietante testimonio de dos pescadores que aseguraban haber visto una gran y extraña criatura en Loch Ness.

Converses Paxton, de la Facultad de Saint Andrews, y el paleontólogo Darren Naish, de la Facultad de Southampton, han utilizado técnicas estadísticas para obtener conclusiones de los reportes de monstruos marinos que datan de 1801. El dúo repasó 1.688 informes históricos, incluidos testimonios de primera mano, diarios y libros, que cubrieron 1.543 supuestos avistamientos. Descartados los avistamientos que eran engaños obvios, hallaron un patrón común que comenzó a principios del siglo XIX, la mayor parte de las criaturas marinas avistadas tenían el cuello largo. El monstruo del lago Ness fue “visto” por primera vez en el año 565. De esta manera lo refleja la biografía del monje irlandés San Columba, que mencionaba a una “bestia de agua” enorme que arrastraba a un hombre a la desaparición en el río Ness de Escocia.