El Mostruo Del Lago Ness

Ahora en 1904 se realizó una investigación batimétrico en el que se observó que el lago Ness es muy predispuesto a los espejismos gracias a la lenta reacción de la masa de agua profunda a los cambios de temperatura. La distorsión o el alargamiento de un reflejo era frecuente, llegando a convertir un pájaro acuático de un metro de largo en uno que parecía tres o cuatro veces su tamaño real. Después se descubriría que el sonar tenía problemas afines cuando se trataba de cambios de temperatura.

Esto lo convierte en la mayor masa de agua dulce de Gran Bretaña por volumen. Pero los fenómenos incomprensibles relacionados con el lago Ness son precedentes a aquel fatídico viaje de 1933. De hecho, los seres humanos vieron algo acechando en sus profundidades durante milenios. Una pequeña columna en un periódico local hace 86 años inspiró un mito monstruoso. El producto del Inverness Courier de mayo de 1933 enseña cómo un conocido hombre de negocios y su esposa conducían por la orilla norte del lago Ness en el momento en que fueron presentes de una “tremenda agitación” en el agua.

el mostruo del lago ness

Entre esos descubrimientos hubo uno el de los plesiosaurios de cuello largo, que vivieron hace más de 66 millones de años, y que influyó en las versiones de los avistamientos que se avisaron a partir de ese instante, que pasaron a hablar de un reptil monstruoso, con un cuello enorme. Los presuntos avistamientos de criaturas marinas han comenzado en el 1800, pero en los primeros años solo el diez% de todos y cada uno de los casos registrados describían monstruos con cuellos largos como plesiosaurios. Con estos datos, los investigadores proponen que la “dinomanía” había disparado la imaginación del público de tal manera que se creó una especia de “ilusión colectiva”.

Comentarios En “monstruo Del Lago Ness: Algo Pasa Con Nessie… Pero, ¿qué?”

En múltiples textos de hace 1.500 años, se observan víboras marinas, caballos de agua y kelpies de agua en las vías fluviales de Escocia. La primera cita escrita procede de una biografía del siglo VII del misionero San Columba, el santurrón responsable de la conversión de Escocia al cristianismo en la época del siglo VI. En este texto, San Columba está con un conjunto de lugareños que sepultan a un compañero muerto por una bestia acuática. Ahora, el santo ordenó a uno de sus discípulos que cruzara a nado el lago para recuperar una barca para los hombres. Mientras el discípulo nadaba, fue buscado por la misma bestia acuática. El lago Ness es un turbio loch (lago en gaélico escocés) de 35 km cuadrados con una profundidad máxima oficial de 230 metros en las recónditas Highlands escocesas.

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Wetherell, en busca de venganza, reclutó a su hijo, Ian, y a su hijastro, Christian Spurling, a fin de que construyeran un monstruo del lago Ness. Lo hicieron tomando un submarino de juguete de 35 centímetros y también injertando en la parte superior un cuello curvo de 30 cm de largo de madera plástica pintada de gris. Ahora, fijaron una tira de lastre de plomo en el fondo a fin de que no flotara hasta la área. Fotografiaron al monstruo de juguete que se balanceaba en el lago Ness a una distancia bastante para ofrecer la ilusión de un tamaño monstruoso.

A lo largo de los años, la búsqueda obsesiva de una criatura acuática de cuello largo y aspecto de dinosaurio solo ha dado sitio a fotografías manipuladas, agua turbia y accesorios de películas. Pero en el otoño de 2019, el misterio consiguió una nueva actualización cuando una investigación extensamente aguardado que usa el ADN ambiental arrojó algunas conclusiones espectaculares sobre lo que realmente puede estar en el lago. Los más escépticos estaban seguros de que esta imagen solo era un engaño, pero la fotografía logró su propósito y la fama de Nessie aumentó todavía mucho más, convirtiéndose en un reclamo turístico y en un pseudosímbolo de Escocia.

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En 1994 se descubrió que Marmaduke Wetherell había falsificado la fotografía cuando era empleado del Daily Correo. Ya que por el hecho de que en el periódico se habían reído bastante de él a raíz de una broma que le habían gastado unos pequeños de la región de Loch Ness. Wetherell incluso se desplazó hasta allí, convencido de que los pequeños habían visto una criatura extraordinaria.

Han pasado más de 200 años de la primera oportunidad que se notificó la presunta presencia de un enorme animal acuático en las aguas del Lago Ness en Escocia y todavía prosigue provocando expectación a pesar de que absolutamente nadie pudo evaluar su vida. Por poner un ejemplo, en 1923, bastante antes de que a todos se nos metiese en la cabeza que el Monstruo del Lago Ness es un plesiosaurio, Alfred Cruickshank aseveró haber avistado en medio de la carretera que bordea el loch a un animal de sobra de tres metros de largo muy similar a un elefante. Ese año, un joven llamado Andrew Dixon afirmó haber visto claramente al Monstruo del Lago Ness en unas imágenes aéreas tomadas por el servicio de mapas de Apple en la región del loch escocés. Pero la cosa no se hizo viral, como afirmaríamos en la actualidad, hasta el 2 de mayo de 1933, en el momento en que el Inverness Courier publicó, con aire sensacionalista, las afirmaciones de una pareja que confirmaba haber visto un enorme animal hundiéndose en las aguas de Loch Ness. Fue la primera vez que apareció un titular con la palabra «monstruo» y la locura se desató por todo Reino Unido.

Antiguos Orígenes Del Monstruo Del Lago Ness

Cuando empieza a emerger del agua, es posible divisar su cuerpo entre las olas. Vas a quedar de manera extraña hipnotizado con la visión y vas a saber al momento que lo viste en el momento en que observes los círculos idóneos que deja tras de sí, en la superficie modificada del agua, al hundirse de nuevo de manera rápida en las profundidades del lago. Igual que tú, en el momento en que visité el Loch Ness, si bien racionalmente no pienso que exista, me pareció muy «romántico» mirar las hipnóticas aguas del Loch, imaginando al monstruo nadando en las profundidades del lago. Consiguieron varias fotografías de lo que aseguraron era una criatura afín a un plesiosaurio (entonces os cuento más sobre esto) y una en concreto, que fue la que levantaron como prueba irrefutable de la presencia de Nessie, que parecía enseñar una aleta romboidal. «Tomé la misma foto justo en frente del televisor cuando veía el programa. Con la utilización de esta nueva tecnología, solo lograremos saber más sobre lo que hay en las profundidades de las turbias aguas del lago Ness.

El Monstruo Del Lago Ness Resurge

Los primeros teóricos avistamientos charlaban de que tenía que ver con un monstruo marino con apariencia de serpiente. Pero hubo un instante que lo cambió todo y que generó el cambio del imaginario colectivo. La revolución llegó con los primeros descubrimientos de fósiles de dinosaurios y réptiles, pero más que nada con las exhibiciones de estos restos en los museos de diferentes puntos de Enorme Bretaña.

Al final, en 1985, se probó que tenían razón en la suposición de que las focas podían hallarse en el lago Ness en los meses de verano gracias a la persecución de sus presas. Si bien es la falsificación más conocida de Nessie, no es ni mucho menos la única. En 1972, una foto tomada durante una expedición conjunta de la Academia de Ciencias Aplicadas y la Oficina de Investigación del lago Ness muestra supuestamente un “objeto semejante a una aleta”. Publicada en varias gacetas de gran probabilidad, fortaleció la idea de que había algún género de criatura de gran tamaño en el lago Ness. No obstante, las pruebas asimismo apuntan a que se trata de una manipulación. “Al final, esa foto resultó estar retocada y puesta del revés”, afirma Shine.

Un estudio de la BYU efectuado en 1961 usó cámaras y equipos de sondeo. La imagen, supuestamente tomada por el respetado ginecólogo londinense Robert Wilson, muestra a una criatura medio sumergida con una espalda extendida y esbelta, un cuello encorvado y una cara puntiaguda. Se parece bastante a un plesiosaurio, un enorme reptil marino con aletas extinguido hace un buen tiempo que vivió en la era jurásica. Y desató una disparidad como ninguna otra en la historia de la criptozoología, mandando a los turistas a las Tierras Altas de Escocia para poder ver por sí solos a la criatura de 65 millones de años de antigüedad similar a un dinosaurio nadando en el lago Ness.