En Busca Deel Monstruo Del Lago Ness I

Era un accesorio de película del largometraje de 1970 “La vida privada de Sherlock Holmes”, que se había hundido hasta el fondo a lo largo de el transcurso del rodaje. Wetherell, en pos de venganza, reclutó a su hijo, Ian, y a su hijastro, Christian Spurling, para crear un Monstruo del Lago Ness. Hicieron esto tomando un submarino de juguete de hojalata y también injertando un cuello curvo de un pie de largo de madera plástica pintada de gris en la parte de arriba. Luego, colocaron una tira de lastre de plomo en el fondo para que no flotara hacia la superficie. Fotografiaron al monstruo de juguete que se balanceaba en el lago Ness a una distancia lo suficientemente lejana para dar la ilusión de un tamaño monstruoso. Al final, reclutaron a Wilson para descubrir las fotografías y reclamarlas como propias.

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Por ese momento, no se pensaba que las focas grises viviesen realmente en el lago debido al agua dulce y a las temperaturas increíblemente frías del agua, pero múltiples científicos atribuyeron los avistamientos de monstruos a estos mamíferos seguidores del salmón. Al final, en 1985, se probó que tenían razón en la suposición de que las focas podían hallarse en el lago Ness en los meses de verano gracias a la persecución de sus presas. Pero otros avistamientos charlan de criaturas diferentes, mucho más parecidas a elefantes (algunos se encontraban por la región en los años 30 debido a un circo que visitaba la zona de Inverness) camellos o un enorme esturión que fue encontrado cerca del lago. Nuevamente, la lógica hace bien difícil creer que un animal del que jamás han aparecido los huesos y que no tiene capacidad para alimentarse en una región tan pequeña pueda realmente subsistir a lo largo de tantos años.

El Enorme De Las Búsquedas Empezó A Buscar A Otro Gigante, Al Monstruo Del Lago Ness

Publicada en múltiples revistas de enorme probabilidad, fortaleció la iniciativa de que había algún género de criatura de gran tamaño en el lago Ness. Sin embargo, las pruebas asimismo apuntan a que se trata de una manipulación. “Al final, esa fotografía resultó estar retocada y puesta del revés”, dice Shine. Cualquier usuario interesado en escudriñar las profundidades del Lago Ness va a poder hacerlo con la conocida app de Street View, y quizás hallar así algún indicio de que \’Nessie\’ prosigue en las aguas del lago escocés. En el primer mes del verano de 2018, reunió a un equipo popular como Loch Ness Hunters, que incluía expertos en biología marina, evolución, arqueología, ecología molecular y especies acuáticas… En el lapso de dos semanas, navegaron por el lago recolectando 250 muestras de agua.

Ya en 1904 se efectuó un estudio batimétrico en el que se observó que el lago Ness es muy predispuesto a los espejismos debido a la lenta reacción de la masa de agua profunda a los cambios de temperatura. La distorsión o el alargamiento de un reflejo era frecuente, llegando a convertir un pájaro acuático de un metro de largo en uno que parecía tres o cuatro veces su tamaño real. Después se descubriría que el sonar tenía inconvenientes afines en el momento en que tenía que ver con cambios de temperatura. “Es aún un misterio de talla mundial”, ha explicado a Reuters Feltham, quien vive en una camioneta en la costa del lago. La fotografía más conocida, tomada supuestamente por el cirujano londinense Robert Wilson en 1934, es la que dió la vuelta al planeta y lanzó la fama del monstruo. Sin embargo, en 1994 salió a la luz que había sido todo una falsificación organizada por Marmaduke Wetherell.

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Aunque en un comienzo se mostró entretenido, el Daily Mail las envió al Museo de Historia Natural para su análisis. Tenía que ver con un poderoso animal de patas blandas, pero de un hipopótamo (similar al que Wetherell había cazado en África). La publicación llamó la atención a Wetherell sobre su farol, y éste regresó a Londres abochornado. Una pequeña columna en un periódico local hace 86 años inspiró un mito monstruoso. El producto del Inverness Courier de mayo de 1933 explica de qué forma un popular hombre de negocios y su esposa conducían por la orilla norte del lago Ness cuando fueron presentes de una “tremenda agitación” en el agua. “Ese objeto era más grande que una camioneta”, ha dicho Feltham, que ha añadido que las explicaciones sobre el origen del monstruo iban desde anguilas colosales y dinosaurios a una nave espacial hundida en el fondo del lago.

Cualquiera que sea la razón por la que termine el tratamiento de sus datos de carácter personal, conservaremos sus datos adecuadamente bloqueados y archivados para llevar a cabo en frente de casuales responsabilidades legales, durante un período máximo de cinco años. Durante el año siguiente, sometieron las muestras a la última tecnología de secuenciación de genes y seis equipos diferentes de todo el planeta trabajaron de manera sin dependencia para hacer coincidir el ADN. “Pudimos identificar la vida en el lago con cierto nivel de seguridad”, comenta Gemmell. Supuestamente tomada por el respetado ginecólogo londinense Robert Wilson, la imagen exhibe una criatura medio sumergida con una espalda extendida y esbelta, cuello estirado y rostro puntiagudo. Se semeja bastante a un plesiosaurio, un enorme reptil marino extinto hace mucho tiempo con aletas que vivió durante la era Jurásica.

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El lago Ness tiene una forma muy peculiar y alargada que se extiende por una falla que cruza esta zona en las Tierras Altas desde Inverness hasta Fort Williams , y ese sería el sitio escogido por el longevo animal para vagar sin ser visto. Pero ha sido el gigante Google plus el último en procurar lo que nadie ha conseguido, atrapar gráficamente al verdadero monstruo. Para ello desplazó a un equipo de sus asociados en este proyecto de Catlin Seaview Survey, que bucearon por las profundidades del lago, capturando un sinnúmero de imágenes a lo largo de su recorrido. Mientras, en la superficie, un barco hacía lo propio a lo largo de los 37 kilómetros que abarca. No obstante, años más tarde, se probaría que esa fotografía fue un engaño.

La trama no se descubrió hasta 1994, en el momento en que dos ávidos estudiosos del lago Ness descubrieron un recorte de periódico de 1975 en el que Ian Wetherell confesaba el engaño. Aunque tanto Marmaduke como Ian habían fallecido para entonces, los modernos cazadores de Nessie corroboraron la historia con Christian Spurling, que entonces tenía 94 años. “Jamás decimos que se trate del monstruo del lago Ness, sino que hablamos de algo inexplicable en el lago Ness”, afirma Campbell. La semana anterior, el diario \’The Times\’ notificó de que Feltham –que dejó su trabajo, su casa y su novia hace 24 años para buscar al monstruo a tiempo terminado– había descuidado su larga aventura. Fotografía efectuada por Robert Kenneth en la que supuestamente se veía al monstruo del Lago Ness. “No hay nada ni remotamente similar a eso en nuestras muestras”, enseña Gemmell.

En 1972, una fotografía tomada durante una expedición conjunta de la Academia de Ciencias Aplicadas y la Oficina de Investigación del Lago Ness supuestamente exhibe un “objeto con forma de aleta”. Impreso en varias revistas creíbles, fortaleció el en el caso de que había algún género de criatura grande. Sin embargo, la prueba también apunta a que también fue una manipulación.

Hasta el día de hoy, no está claro por qué razón se convenció al médico para que se involucrara. Un estudio subacuático de 2016 en el lago Ness, efectuado por un dron marino llamado Munin, arrojó una imagen de sonar de algo en el fondo del lago con una forma propia de cuello largo. Tenía que ver con un elemento de atrezzo de la película de 1970 La vida privada de Sherlock Holmes que se había hundido en el fondo a lo largo del rodaje. Si bien es la falsificación mucho más famosa de Nessie, no es ni muchísimo menos la única. En 1972, una fotografía tomada a lo largo de una expedición conjunta de la Academia de Ciencias Aplicadas y la Oficina de Investigación del lago Ness exhibe supuestamente un “objeto similar a una aleta”.

“La mayor evolución de la tecnología en la búsqueda del lago Ness que se ha producido es la relativa al sonar”, dice Shine. “Los sonares multihaz acoplados a vehículos submarinos autónomos que tienen la posibilidad de acercarse a metros de un objetivo… nos dan una resolución espléndida. Y eso sólo ha ocurrido en los últimos cinco años”. La imagen, supuestamente tomada por el respetado ginecólogo londinense Robert Wilson, muestra a una criatura medio sumergida con una espalda extendida y esbelta, un cuello encorvado y una cara puntiaguda. Se semeja mucho a un plesiosaurio, un colosal reptil marino con aletas extinguido hace un buen tiempo que vivió en la era jurásica. Y desató una locura como ninguna otra en la historia de la criptozoología, enviando a los turistas a las Tierras Altas de Escocia para ver por sí mismos a la criatura de 65 millones de años de antigüedad similar a un dinosaurio nadando en el lago Ness. Los avistamientos recientes tienen similitudes con los de hace un tiempo.