Leyenda De San Borondon

Sería Dios quien los guiaría, como cuenta Kevin R. Wittmann. El periplo que nutre la historia de historia legendaria, contado en el Navigatio Sancti Brandan, recopila que fue otro monje el que le charló del sitio y le pidió que fuera allí a recobrar a su hijo. De esta manera, acompañado de otros 14 hombres, se echó a la mar durante siete largos años hasta que hallaron la Isla Pez, un islote desprovisto de vegetación que surgía y se sumergía entre la niebla. Y de este modo se empezaron una sucesión de expediciones para conseguir de una vez la novena isla canaria a poniente de El Hierro.

leyenda de san borondon

… Otra curiosidad es que la isla perteneció y pertenece legal y oficial mente al archipiélago Canario desde que se repartieron el océano atlántico entre España y Portugal, mediante el tratado de AlcaÇobas en el año 1479, por si descubriera la isla. Elmapamundi de Ebstorf, efectuado a finales del siglo XIII en el monasterio de la ciudad alemana del mismo nombre, desapareció en un bombardeo a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. En la imagen superior se observa una reproducción de este, en el que se relata el misterio de San Borondón. Se recopila que esta isla la encontró el monje San Brandán, pero nadie más logró ni dar con ella ni mucho menos visitarla. En verdad, conviene destacar, que la isla figura en documentos tan esenciales como el Tratado de Alcáçovas, por el que España y Portugal se repartían en Atlántico. Se recogió entonces que San Borondón formaba parte del archipiélago canario.

¿qué Es La Isla De San Borondón?

Es en ese mismo instante donde se incluyó, en lo que se refiere al archipiélago canario tiene relación, la isla de San Borondón. Como ancedota, el año 1570 fue en el que mucho más avistamientos se documentaron. Lo que es un hecho es que durante múltiples siglos, este rincón de todo el mundo quitó el sueño a más de varios. | ShutterstockY es que. pese a la enorme dificultad de conseguir la isla durante varios años, que fuera cartografiada fue el primer paso para oficializar su presencia en el archipiélago canario. En el Tratado de Alcáçovas, en donde España y Portugal se repartían el océano Atlántico, la isla de San Borondón fue asignada al primero de ellos a pesar de todas y cada una de las incertidumbres de su vida. Esta isla canaria que hace aparición en varios mapas medievales desapareció sin dejar apenas rastro transformándose en una historia de historia legendaria aunque si deseamos ubicarla en el mapa debemos situarla entre lasislasde La Palma, La Gomera y El Hierro.

En cualquier caso, San Borondón no es el único nombre que ha recibido y recibe la isla. La Enmascarada, La Non Trubada, Encantada, Perdida, Aprositus o Inaccesible son ciertas denominaciones que asimismo se han concedido al territorio. Cuando por fin lograron embarcar, San Borondón les explicó que tanto la Pascua como el asado había sido celebrada en el lomo de una ballena que había sido enviada por Dios para que pudieran comprender más mundo.

Simplemente se trata de un efecto óptico conocido como Fata Morgana. Este se genera en el momento en que una enorme acumulación de nubes se forman en el horizonte, que al lado de una inversión térmica produce que el espejismo que se contempla en la lejanía parezca real. Conocida la historia de historia legendaria, cabe destacar que a lo largo de muchos siglos se lanzaron expediciones de todo género para encontrarla, sobre todo a lo largo del intérvalo de tiempo comprendido entre el siglo XVI y el XVII. Así pues, se recogen expediciones de Fernando de Viseu, familiar del portugués Don Enrique el Navegante, y Hernando de Troya y Francisco Álvarez, habitantes de la isla de Gran Canaria, con poco éxito. Pero si la crónica de San Brandán traspasó los muros de los monasterios y el de los castillos feudales de la época fue sin duda por una de las historias más increíbles que se logren recordar y que recuerdan a la de Jonás.

A La Caza De La Isla Errante

Esta isla debe su nombre a San Brandán el Navegante, un monje irlandés. Este abad se identifica por evangelizar las aguas del Mar del Norte en “currach”, unas embarcaciones fabricadas de cuero. De esta forma llegaba a lugares inhóspitos como las islas Feroes o, aun, Groenlandia con lo que se encontraba en su mano asimismo conocer una esquina tan particular como era San Borondón. Currach, la embarcación que usó San Brandán para navegar en sus travesías.

También, algunas de ellas, se toparon con ella por sorpresa. En el siglo XX, concretamente en 1958, el diario Antes de Cristopublicó una fotografía de la isla, asegurando que era la primera vez que se tomaba una imagen de este sitio. Nuestro Luis Diego Cuscoy confirmaba que “hace unos días, a los cinco años de su última aparición, una pequeña isla ha surgido a sotavento de La Palma, como antes. Asimismo se han llegado a divulgar vídeos en YouTube en el que afirman que se trata del único momento en el que se ha visto la isla de San Boronón en sus cientos de años de vida.

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Pero un apunte a tomar en consideración es el que dio Leonardo Torriani. El ingeniero aseguró que, durante el reinado de Felipe II, había paseo este islote. Otros muchos aseguraron que habían visto este pedazo de tierra flotando en pleno Atlántico. Estaríamos frente a una isla que, si en algún momento existió, aparentemente desapareció sin dejar rastro. San Borondón es una isla mucho más de las Islas Canarias, que está llena de secreto.

Leyenda De La Isla De San Borondón

La leyenda empieza en el momento en que otro monje, conocedor de las habilidades de navegante de San Brandán, le solicitó que fuera a esa isla a rescatar a su hijo. Junto a una tripulación de una quincena de hombres, el monje irlandés se lanzó al mar a lo largo de siete años para localizar la isla. Encontraron la denominada Isla Pez, un islote que se sumergía y emergía de forma constante y donde aprovecharon para celebrar la Pascua. En lo relativo a su tamaño, en los mapas donde se ha cartografiado y en los documentos datados se indica que tendría un tamaño de prácticamente 480 kilómetros de largo y 155 de ancho. Tendría una manera de concavidad en el centro, mientras que en los laterales dos crestas montañosas altas.

Tras el descubrimiento de América se siguió representando y varios capitanes, religiosos, escribanos, doctores, marineros… se declararon presentes oculares directos, alegando que la habían visto en el Archipiélago Canario. La isla de San Borondón es algo así como la isla soñada, pero también la más misteriosa. Juan de Abreu Galindo, conocido fraile e historiador, situó esta isla precisamente a 10º diez\’ de longitud y 29º 30\’ de latitud en exactamente el mismo siglo XVI.