Mito Del Lago Ness

En las auténticos solamente se adivinan unos negros sedimentos en el fondo del loch. Con ayuda de su hijo y de su yerno, Wetherell fabricó una criatura con arcilla y la pegó a un submarino de jueguete. Finalmente, le solicitó a un cirujano amigo de el que publicara las fotografías y de esta forma, el Monstruo del Lago Ness recibió el impulso final que necesitaba para convertirse en un mito popular. Pero la cosa no se realizó viral, como afirmaríamos en la actualidad, hasta el 2 de mayo de 1933, cuando el Inverness Courier publicó, con aire sensacionalista, las afirmaciones de una pareja que confirmaba haber visto un colosal animal hundiéndose en las aguas de Loch Ness. Fue la primera oportunidad que apareció un titular con la palabra «monstruo» y la locura se desató por todo Reino Unido.

Por eso, la figura esquiva y misteriosa del Monstruo del Lago Ness nos dió múltiples novelas, decenas de películas, visualizaciones en series, en comics, en juegos para videoconsolas… Toda esta producción da para otro artículo entero, que prometo difundir muy pronto. Ciertamente, como en el momento en que por la noche el montón de ropa sobre la silla de tu cuarto parece el Babadook agazapado. 📌 Si sois muy frikis del Monstruo del Lago Ness y estáis interesados en entender con detalle todos y cada uno de los avistamientos, en esta página está el registro oficial de todos ellos .

“Nunca decimos que se trate del monstruo del lago Ness, sino que hablamos de algo inexplicable en el lago Ness”, dice Campbell. Pero San Columba, con el apoyo de la oración, convenció al monstruo a fin de que dejara en paz al hombre. La bestia volvió a sumergirse en el agua y los lugareños, agradecidos, se convirtieron al cristianismo en el acto. Por servirnos de un ejemplo, una talla picta del siglo I representa un animal de gran cabeza con aletas que, según algunos, semeja un elefante nadando. “El funcionamiento de la humanidad radica en racionalizar y revisar las mitologías”, afirma Adrian Shine, directivo del Proyecto Lago Ness e estudioso desde hace ya tiempo.

El Monstruo Del Lago Ness Resurge

Con la utilización de esta nueva tecnología, sólo lograremos comprender más sobre lo que hay en las profundidades de las turbias aguas del lago Ness. Asimismo hubo un sinnúmero de ADN que recogieron y que no pudieron cotejar con una especie conocida dado a que las secuencias eran bastante cortas, faltaban hebras o había otras anomalías. Seguro que ciertos podrían emplear esto como prueba de que el plesiosaurio Nessie prosigue ahí fuera, pero, de la misma en la búsqueda de Bigfoot, la carga de la prueba está en localizar evidencias que confirmen que algo existe.

El ADN se descompone en el agua en precisamente una semana, por lo que el estudio sólo proporcionaba una ventana de siete días de cada muestra. Una investigación subacuático de 2016 en el lago Ness, realizado por un dron marino llamado Munin, arrojó una imagen de sonar de algo en el fondo del lago con una manera distintiva de cuello largo. Tenía que ver con un elemento de atrezzo de la película de 1970 La vida privada de Sherlock Holmes que se había hundido en el fondo durante el rodaje. “El ADN ambiental es una nueva y vigorosa herramienta para comprender nuestro planeta”, enseña a Popular Mechanics Neil Gemmell, genetista de la Facultad de Otago y líder del equipo del emprendimiento Loch Ness Hunters.

Monstruo Del Lago Ness: ¿qué Hay De Verdad Tras El Mito?

Una pequeña columna en un periódico local hace 86 años inspiró un mito monstruoso. El producto del Inverness Courier de mayo de 1933 explica de qué forma un popular hombre de negocios y su esposa conducían por la orilla norte del lago Ness cuando fueron testigos de una “tremenda agitación” en el agua. De cualquier forma, la primera descripción moderna como tal la tenemos en 1886, concretamente en un producto publicado en el \’Inverness Courier\’, refiriéndose a los rumores acerca de la existencia de un “pez colosal u otra criatura” en la profundidad de las aguas. Varios estiman que se trataría de una estratagema para beneficiar el turismo, mezclada con el folclore local y con historias precedentes sobre unos míticos caballos acuáticos llamados kelpies, los cuales, según la historia de historia legendaria, habitarían en las profundidades del lago. Quizá ellos fueron los primeros de los que se hablaba, pero fueron más tarde apartados por la popularidad de Nessie, que es anatómicamente diferente.

mito del lago ness

Los años 70 del siglo XX fueron moviditos en el campo de la criptozoología y el Monstruo del Lago Ness no podía ser menos. Y sucede que en 1972 se dio prácticamente por probada la presencia de Nessie a causa de una fotografía subacuática. En 1972 nuevamente, un conjunto encabezado por el abogado estadounidense Robert Rines obtuvo ciertas fotografías subacuáticas. Una de ellas era una imagen de la que se ha argumentado que se trataría o de una aleta romboidal, una aleta de algún pez o incluso burbujas de aire. De cualquier manera, la red social científica e inclusive muchos criptozoólogos han descartado estas pruebas, alegando que fueron modificadas por ordenador.

El Ataque Del Monstruo

Ya en 1904 se efectuó una investigación batimétrico en el que se observó que el lago Ness es muy propenso a los espejismos gracias a la lenta reacción de la masa de agua profunda a los cambios de temperatura. La distorsión o el alargamiento de un reflejo era frecuente, llegando a transformar un pájaro acuático de un metro de largo en uno que parecía tres o cuatro veces su tamaño real. Más tarde se descubriría que el sonar tenía inconvenientes afines en el momento en que tenía que ver con cambios de temperatura. Sesenta años más tarde, se estableció por último que la foto era un engaño.

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Sus aguas tienen una visibilidad excepcionalmente baja debido al alto contenido en turba (material orgánico rico en carbono) procedente de los suelos cercanos. Este detalle, sumado a la atmósfera de magia vieja y misticismo inherente a las neblinas de las Tierras Altas escocesas, logró que el lago Ness se convirtiera en el ámbito especial en el que abundaron los monstruos y las leyendas. Entre todas y cada una ellas, la que mejor ha aguantado los embistes del tiempo ha sido la de Nessie, el monstruo del lago Ness. En abril de 2017, se dio cuenta de que usar su experiencia científica para resolver el misterio del monstruo del lago Ness podría ser el ejemplo perfecto de utilizar una historia de historia legendaria popular para realizar un punto científico. “Me preocupaba un tanto de qué forma podría influir esto en mi carrera”, dice Gemmell, “pero era una oportunidad para charlar a la gente sobre la ciencia de una manera diferente”.

Mucho más de dos décadas después, el registro de Campbell tiene 1.136 avistamientos en su banco de información. Algunos de ellos son relatos históricos -como el de San Columba- que se hallaron al seguir contenidos escritos centenarios. Otros son avistamientos modernos extraídos de reportes directos, productos de prensa y otras fuentes. Al detenerse, observaron una gran criatura con un “cuerpo semejante al de una ballena” que creaba “olas suficientemente enormes como para haber sido mandadas por un barco de vapor “. Confusos, la pareja aguardó casi media hora con la “esperanza de que el monstruo volviera a salir a la superficie”.