Mountruo Del Lago Ness

“Pienso que hay suficiente comida en el lago Ness para una pequeña población de anguilas razonablemente enormes”, dice Gemmell. “Ya no busco a Nessie. Eso terminó hace 20 años y es bastante viejo”, afirma Shine. “Pero proseguimos resolviendo el misterio de lo que la gente ve. Y ahora lo entendemos, en su mayor parte”. Una vista desde una “cámara de criaturas” mientras que se procuraba en el lago Ness, 1976. Acérquese un tanto más y descubra en nuestro libro electrónico, Fantasmas, mitos y leyendas, sitios místicos, historias espeluznantes y los individuos más curiosos de estas tierras. Puedes también aumentar tus opciones de ver a Nessie realizando uno de los pequeños cruceros en barco que parten desde distintos puntos del lago.

El primer informe escrito que habla sobre el monstruo del lago Ness es en el relato de la vida del monje Columba que se publicó en el siglo VII, algunos años después de su avistamiento. Según su autor, Adomnán, el monje Columba decidió quedarse en la tierra de los pictos con sus compañeros cuando se encontró con el cadáver de un hombre que había aparecido en las orilla del lago . De cualquier manera, la primera descripción actualizada como tal la contamos en 1886, en concreto en un artículo anunciado en el \’Inverness Courier\’, refiriéndose a los comentarios acerca de la presencia de un “pez enorme u otra criatura” en la hondura de las aguas. Muchos estiman que se trataría de una estratagema para beneficiar el turismo, mezclada con el folclore local y con historias anteriores sobre unos míticos caballos acuáticos llamados kelpies, los que, según la historia de historia legendaria, habitarían en las profundidades del lago. Quizá ellos fueron los primeros de los que se charlaba, pero fueron más tarde apartados por la fama de Nessie, que es anatómicamente diferente.

Lago Ness

La mayor parte de los testimonios que charlan de Nessie son tan confusos que esas personas podrían haber sufrido una pareidolia fruto de la mezcla de un tronco flotante, un destello de luz sobre el agua y media botella de buen whisky escocés. Ciertamente, como cuando por la noche el montón de ropa sobre la silla de tu cuarto semeja el Babadook agazapado. Como curiosidad, os afirmaré que en 2016 se detectó en el fondo de Loch Ness una figura que levantó las alarmas de los fanes de Nessie. Sin embargo, resultó ser un modelo de nueve metros del Monstruo hecho para la película «La vida privada de Sherlock Holmes» en 1969. Al parecer se hundió en el loch a lo largo del rodaje tras insistir Billy Wilder, el directivo, en que le quitaran las dos jorobas, a pesar de que los profesionales avisaron de que eso afectaría a su flotabilidad.

Como suele ocurrir con este tipo de historias, la propagación del mito se la debemos al \’boca a boca\’, o los cuentos orales y después escritos que llegaron hasta nuestros días. Específicamente, hay comentarios ya hace mucho más de 1.600 años de un presunto monstruo en el lago que están en las Highlands de Escocia. El lago Ness tiene una manera muy peculiar y alargada que se prolonga por una falla que cruza esta región en las Tierras Altas desde Inverness hasta Fort Williams , y ese sería el sitio escogido por el longevo animal para vagar sin ser visto. Un supuesto vídeo grabado de la cámara web exhibe al monstruo sumergiéndose y volviendo a emerger a lo largo de la Bahía de Urquhart. Hasta la actualidad, la mayor parte de las notificaciones fueron por avistamientos en la superficie del lago, que en su mayor parte describían al animal como una especie de dinosaurio de cuello largo que emergía del agua.

En el registro de Campbell, hay cientos y cientos de fotografías de apasionados que acompañan a los avistamientos presentados para otorgar pruebas fotográficas de apoyo. Muchas de estas fotos son borrosas, sin enfocar, indistinguibles y poco convincentes. En otras palabras, no se parecen en nada a la emblemática “Fotografía del Cirujano”, de en torno a 1934. Campbell afirma que la mayor parte de los avistamientos notificados son cosas de forma fácil reconocibles, como las estelas de los barcos o las aves que bucean en el agua. Tras una investigación inicial, solo un tercio de los avistamientos llegan a registrarse, e incluso algunos de ellos no son necesariamente horripilantes.

El Misterio Del Monstruo Del Lago Ness ‘resuelto’ Por Una Mujer Que Lo Aclara Sin Estimar

En 1972 de nuevo, un conjunto encabezado por el abogado estadounidense Robert Rines obtuvo ciertas fotografías subacuáticas. Una de ellas era una imagen de la que se ha argumentado que se trataría o de una aleta romboidal, una aleta de algún pez o aun burbujas de aire. De cualquier manera, la comunidad científica e incluso varios criptozoólogos han descartado estas pruebas, alegando que fueron cambiadas por pc. Aprovechó ya que otro momento en que Nessie habría emergido de las aguas para abalanzarse sobre un segundo hombre que nadaba apaciblemente en el lago. Solo con su voz, San Columba logró amansar a la fiera y mandarle en el fondo del lago de una manera prodigiosa, lo que explica en parte por qué no es muy fácil avistarle. Los mucho más incrédulos no se creen esta historia pues afirman que se trata de una versión de otra anécdota del beato, que habría matado a un salvaje con el poder de su voz.

Al final, en 1985, se probó que tenían razón en la suposición de que las focas podían hallarse en el lago Ness en los meses de verano debido a la persecución de sus presas. Pero otros avistamientos charlan de criaturas diferentes, más parecidas a elefantes (ciertos se encontraban por la zona en los años 30 gracias a un circo que visitaba la zona de Inverness) camellos o un colosal esturión que fue encontrado cerca del lago. Nuevamente, la lógica hace bien difícil creer que un animal del que jamás han aparecido los huesos y que no tiene aptitud para alimentarse en una zona tan pequeña pueda realmente subsistir durante tantos años. Charles Paxton, de la Facultad de Saint Andrews, y el paleontólogo Darren Naish, de la Universidad de Southampton, han usado técnicas estadísticas para obtener conclusiones de los reportes de monstruos marinos que datan de 1801. El dúo repasó 1.688 informes históricos, incluidos testimonios de primera mano, diarios y libros, que cubrieron 1.543 supuestos avistamientos. Descartados los avistamientos que eran engaños obvios, encontraron un patrón común que comenzó a principios del siglo XIX, la mayor parte de las criaturas marinas avistadas tenían el cuello largo.

Las Pruebas Y Los Avistamientos

Al principio apareció como un punto negro en la área, pero próximamente comenzó a desplazarse hacia la izquierda mediante la bahía y sumergiéndose en las frías aguas del lago. En 1973, Adrian Shine se implicó en el estudio científico tanto del próximo lago Morar como del lago Ness. Utilizando fotografía y cámaras submarinas, buscaron en los lechos cualquier signo de enormes animales. Si bien no encontraron a Nessie, sí encontraron invertebrados hasta el momento extraños, como vermes, babosas y anguilas que vivían en las oscuras y frías profundidades de las aguas escocesas.

El Primer Avistamiento Del Monstruo

Se parece bastante a un plesiosaurio, un enorme reptil marino con aletas extinguido hace bastante tiempo que vivió en la era jurásica. Y desató una locura como ninguna otra en la historia de la criptozoología, mandando a los turistas a las Tierras Altas de Escocia para poder ver por sí mismos a la criatura de 65 millones de años de antigüedad parecida a un dinosaurio nadando en el lago Ness. Es la situacion de Ronald Mackenzie, que lleva años navegando por el lago y que en este momento conduce un catamarán turístico que los recorre. Mackenzie estaba en uno de los recorridos turísticos en el momento en que, de regreso, el sónar capó una extraña imagen.

¡¿Piensa Que Lo Ha Visto?!

En cuestión de meses, varias personas se presentaron alegando haber visto una bestia enorme acechando cerca del agua. No es la primera vez que un sónar descubre lo que podía ser a señal del legendario animal. De hecho, hace 4 años un robot encontró al único monstruo que de se ha podido acreditar que estuvo en el lago. Se trataba del creado por Billy Wilder hace 46 años para el rodaje de la película “La vida privada de Sherlock Holmes”.